PROYECTO ECOLOGICO ESTUDIANTIL

PROYECTO ECOLOGICO ESTUDIANTIL
Alumnos que expusieron el documental NUESTRO ENTORNO Y LOS RIESGOS DE SU CONTAMINACION -Diciembre 14 de 2011- en la Casa de la Cultura "Federico Galaz Ramirez: Diana Laura, Olga, Felipe, Marisol, Pedro, Polet, Carlos Daniel, Yanine, Alexis, Luis Angel, Martín, Edgar, Jose Adolfo y Alexis.

sábado, 12 de septiembre de 2009

"Jimena" (Crónica de un desastre anunciado)

“JIMENA” (Crónica de un desastre anunciado)
Felipe Zúñiga Meza
Santa Rosalía, B.C.S.- Días antes el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), había anunciado la fuerza que cobraría “Jimena”, a la sazón, el primer Huracán que en esta temporada tocaría tierra en el extremo sur de la península de Baja California, huésped recurrente de este tipo de meteoros; solo que ahora existía la seguridad de que “Jimena” golpearía la media península con categoría cinco, el máximo en la escala Saffir-Simpson con la que son clasificados en su fuerza este tipo de fenómenos que traen consigo vientos sostenidos y letales por arriba de los 250 kilómetros por hora y mucha agua, pero además, destrucción y, en el peor de los casos, muerte.
El Consejo Municipal de Protección Civil del Municipio de Mulegé (CMPC), presidido por el Alcalde Municipal, José Manuel Murillo Peralta, atendió en tiempo y forma los avisos y, de inmediato, realizaron lo conducente: reunión del Consejo que convoca a todas las fuerzas institucionales, las civiles y militares, para ver los pormenores y organizar las estrategias para enfrentar lo que estaba por venir.
Era la noche del martes primero de septiembre, noche en que el presagio de la llegada de “Jimena” se hizo presente con un torrencial aguacero y una tormenta eléctrica sin precedentes. “Jimena” Seguía avanzando y según lo pronosticado por el SMN ya había adquirido la categoría cinco. La prensa nacional –e internacional- dio cuenta de ello al calificarlo como un Huracán “extremadamente” peligroso.
Amaneció el miércoles dos de septiembre y el CMPC trabajaba a marchas forzadas en la habilitación de los albergues, la propaganda para que la ciudadanía, sobre todo las asentadas en zonas de alto riesgo, supieran su ubicación y pudieran llegar a ellos. Ese día hubo una calma en el cielo, como si nada iba a suceder. Los rumores citadinos que se bifurcaban entre la estrechas calles de Rosalía, anunciaban que todo había pasado, que se había desviado, que no llegaría y, lo mas atrevido, “siempre pasa lo mismo y nunca llega”; sin embargo “Jimena” seguía su camino, inexorable hacia su destino y después de dejar atrás a Los Cabos y La Paz, su rumbo ahora se había fijado hacia la parte meridional de la península.
Destrozó la zona de la costa sur del pacifico en el Municipio de Comondú, San Carlos, López Mateos, Isla Magdalena y, anegó Ciudad Constitución, causando mucho daño en el “granero” de sudcalifornia.

Y se perfilo hacia el norte. Impredecible, no obedeció pronósticos y cruzó la media península dejando a su paso una estela de desastres.

Los rumores citadinos esta vez no habían acertado y, “Jimena”, debilitado, pero con la fuerza de categoría dos, había decidido tocar a Santa Rosalía y la Heroica Mulegé. La fuerza del tercer y cuarto cuadrante del meteoro tuvo como preludio una pertinaz lluvia que se inicio desde las doce del día; era el jueves tres de septiembre. La lluvia fue aumentando gradualmente y ya para las cuatro de la tarde se acompañaba de fuertes ráfagas de vientos. “Jimena” ya estaba haciéndose presente.

Para las siete de la tarde su fuerza era tremenda. Vientos por arriba de los ciento cincuenta kilómetros por hora y enormes “mangas” de agua golpeaban las endebles casas de madera del “pueblo que no quiso morir”, pero ahora se rendía antes los pies de “Jimena”. El CMPC con la ayuda de militares, la policía municipal, bomberos y la Cruz Roja trasladaban a vecinos que, a última hora, decidieron salirse de sus hogares, mientras otros eran sacados prácticamente a la fuerza.

El tiempo transcurría y “Jimena” aumentaba su feroz ataque a esta cabecera municipal. Ya para las ocho de la noche el meteoro destrozaba techos enteros y el legendario arroyo “Providencia” que cruza la ciudad, llegaba al máximo de su caudal, su natural naturaleza reclamaba sus espacios, el lecho que había sido modernizado con pavimento hidráulico cedió ante los errores del hombre y, gran parte del agua, cambio su curso hacia el centro de la ciudad.

La Colonia centro se anegó. Hogares enteros fueron inundados por el agua y lodo. Muchos perdieron todo. Otros casi todo. El centenario muro cercenado años atrás dio paso a toneladas de agua y lodo e inundo el caserío de las calles plaza, la calle dos, uno y playa. La biblioteca municipal, “Mahatma Gandhi” sufrió perdidas casi totales, mientras el parque que la alberga, prácticamente desapareció. La glorieta paso a ser un monumento de escombros, pudiéndose observar, en una misteriosa paradoja, solo la maquinita que recuerda la historia de la época de “El Boleo”; mientras en la dársena del puerto, automóviles flotaban como si fueran caguamas.

“Jimena” fue implacable. Destruyo las conexiones del puente “San Luciano”, desapareció el acceso al Tecnológico de Mulegé y destruyo su techumbre. La panorámica del estero “El Morro” es ahora diferente, debido a que el gran arroyo “San Luciano”, desagüe natural de la cuenca “Santa Águeda”, también reclamo sus espacios.

Ya para las diez de la noche, cuando el meteoro había cedido a su fuerza y destrucción, el saldo era impresionante. La mayor parte de la población había perdido algo, sumaron cientos los damnificados y las propiedades destruidas, comercios y otros tipos de establecimientos fueron arrasados por el agua y lodo. Al final, una ciudad sin energía eléctrica. Colapsado el acueducto de agua potable. Compras de pánico, confusión, tristeza, impotencia, pero gracias a Dios, sin haberse perdido vida alguna.

Sin perder tiempo, el CMPC liderado por “El Che” Murillo, presidente municipal de Mulegé, tomo acciones para enfrentar la contingencia y, apoyado por todas las instituciones que lo componen, se pusieron a trabajar. La tarea era dimensionar el daño, abastecer los albergues y dar comida caliente y cobijo a los damnificados. Ningún detalle se pasó por alto, los militares, grandes expertos en estas lides, fueron fundamentales para la operación de los albergues, mientras que en el Palacio de Madera se anunciaba el arribo del gobernador del estado, Ingeniero Narciso Agundez Montaño.

El Gobernador lanzo un emotivo discurso. Fue solidario y anuncio estrategias y programas para ayudar a quienes lo perdieron todo. Fue firme al hablar de reubicación, algo a que todos nos oponemos pero que ahora tendrá que ser diferente. Las diferentes instancias de la federación como SEDESOL, PESCA, CFE, entre otras, anunciaron sus acciones y dieron los pormenores de la dinámica para llegar a los apoyos. El INVI de Baja California Sur fue instruido por el jefe del ejecutivo para construir 300 casas habitación. Los apoyos de USA, los hermanos de ciudades como Tijuana, Ensenada, Guerrero Negro y La Paz, están contribuyendo ante el desastre.

Exportadora de Sal ha tendido su mano amiga, COMSA de Isla San Marcos y Carbón Mexicano, empresa que explota el Yeso aquí, también se han solidarizado. No podríamos terminar de nombrar a quienes han tendido su mano amiga para este Cachanía abatido, pero que no se rinde. El DIF Municipal ha emprendido la estoica tarea de hacer llegar los apoyos a quienes en realidad los requieren. Ropa, calzado, víveres, despensas y agua son canalizadas por esta honorable institución que ha demostrado que si es el lado humano del gobierno municipal.

Hay que reconocer el tremendo esfuerzo del equipo de trabajo del “Che” Murillo. Todos los días y hasta altas horas de la noche en el Palacio de Madera se trabaja sin cesar. La prioridad del H. XIII Ayuntamiento de Mulegé está en administrar bien los apoyos que llegan de todas partes, limpiar la ciudad y retirar la basura, mientras que la Secretaria de Salud ya trabaja en programas de prevención de epidemias y otras enfermedades típicas en estas vicisitudes.

La SEDESOL activó el Programa de Empleo Temporal donde fueron inscritos más de 400 personas; TELMEX donó una potabilizadora de agua que viene a sumar dos que ya están operando. La Administración Portuaria Integral ha redoblado sus esfuerzos para dejar transitable el puerto. La SCT trabaja sin descanso en la rehabilitación del puente “San Luciano” y los trabajadores del SAPA, cuasi sin descanso, rehabilitan el acueducto Palo Verde-Santa Rosalía. Las cooperativas pesqueras de la Pacifico Norte han sido del todo solidarias.

La hermandad empieza a ganarle a la desgracia. Falta mucho por hacer pero, como dijo el Alcalde de Mulegé, José Manuel Murillo Peralta, “ante las vicisitudes, el pueblo de Mulegé saldrá adelante de la mano de sus autoridades y de todas las fuerzas vivas que componen el mosaico social de este jirón de nuestra Patria que es México”.