PROYECTO ECOLOGICO ESTUDIANTIL

PROYECTO ECOLOGICO ESTUDIANTIL
Alumnos que expusieron el documental NUESTRO ENTORNO Y LOS RIESGOS DE SU CONTAMINACION -Diciembre 14 de 2011- en la Casa de la Cultura "Federico Galaz Ramirez: Diana Laura, Olga, Felipe, Marisol, Pedro, Polet, Carlos Daniel, Yanine, Alexis, Luis Angel, Martín, Edgar, Jose Adolfo y Alexis.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Prisma Mulegino
• El Doctor muerte

• Mosaico Político

Felipe Zúñiga Meza

Santa Rosalía, B.C.S.- Al viejo hombre de la sierra solo le sostenía su dedo meñique un pequeño jirón de piel. Era una típica tarde de otoño. El viento del norte soplaba suave y hacía virar la hojarasca por la elevada rampa del vetusto hospital por donde esta el acceso al área de urgencias, cuando apresuradamente llegaron al Hospital General la familia entera del veterano ranchero. Todo había quedado solo en el rancho; el ganado; la milpa todo, después de que a Don Eustaquio, casi se le había desprendido el dedo meñique, cuando en el monte campeaba el ganado.

El dedo meñique de su mano derecha se había atorado en la reata. El dolor fue intenso, casi hasta llegar al desmayo. Había que atender esa lesión, ir a la ciudad, a la más cercana.

Más que un médico –para esto aprendiz-, al parecer lo atendió un charlatán, a quien Don Eustaquio, desde esa ocasión, no lo ha podido olvidar jamás.
Con una irresponsabilidad demencial, el aprendiz de galeno escogió a Don Eustaquio, no como un paciente, vaya, ni tan siquiera como un ser humano, sino como un conejillo de indias y dio rienda suelta a su brutal experimento. Corto de una de sus piernas una tira de piel y rústicamente la envolvió en el lacerado dedillo. Emulo del Doctor muerte, con sus ojos desorbitados alucinaba el espejismo de una grandeza, quizás de una gran operación que le diera renombre mientras que en la realidad condenaba a Don Eustaquio a perder una valiosa parte de su mano, ya que su irresponsabilidad –o su locura- no le permitió encauzar al paciente con el médico cirujano quien es el que debió atenderlo y, quien días después, tuvo que cortar todo el dedo, ya cangrenado, dejando a Don Eustaquio mutilado y marcado para siempre.

Nunca como ahora la muerte ronda en el viejo hospital. El Doctor Muerte sigue ahí, con su carro negro, altivo, arrogante y muchas veces hasta déspota con quienes tienen la mala fortuna de caer en sus manos.

Mosaico Político
El día de ayer se cumplió el sueño que hace mas de diez años inició el joven político comundeño Marcos Covarrubias Villaseñor…Como siempre, le deseamos el mayor de los éxitos y desde aquí le decimos que, sea el recuerdo de aquellos polvorientos caminos de Mulegé que recorrimos cuando su primer campaña, el acicate para no dar marcha atrás ante cualquier adversidad… Si el rumor es cierto, sería una de la mejores elecciones la que hará el Presidente Municipal electo de Mulegé, Guillermo Santillán Meza, el nombrar a un abogado en la Dirección de Seguridad Publica y Transito Municipal… El carácter de una sola pieza que tiene este abogado, será dura prueba contra quienes han tenido a esa dependencia en el desprestigio… Y a propósito del Doctor muerte, Friedrich Nietzsche (1844-1900) Filosofo alemán, dijo:”Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos”.